Inteligencia
La inteligencia se puede definir como el conjunto de habilidades cognitivas generales de resolución de problemas, pensamiento abstracto y razonamiento, como una habilidad mental la cual involucra la capacidad de comprender ideas complejas, de adquirir conocimiento, además, de la capacidad de aprender de la experiencia y adaptarse a un entorno cambiante, la inteligencia implica procesos tales como el razonamiento, la percepción de relaciones y analogías, el cálculo, el aprendizaje rápido, la memoria, la memoria de trabajo, la destreza espacial y matemática, entre otras.
Inteligencias múltiples
Las inteligencias múltiples son los diferentes tipos de inteligencia analizados por la teoría de Howard Gardner, expuesta en 1983. Esta teoría afirma que no existe un solo tipo de inteligencia, sino varias, que se corresponden con diferentes conjuntos de capacidades y habilidades a la hora de procesar ideas o resolver problemas.
Estos conjuntos de habilidades son más útiles en unos campos que en otros, por lo que cada tipo de inteligencia responde especialmente bien a los retos planteados en una o varias áreas de la vida.
las inteligencias dadas en esta teoría son:
La capacidad de dominar el lenguaje y poder comunicarnos con los demás es transversal a todas las culturas. Desde pequeños aprendemos a usar el idioma materno para podernos comunicar de manera eficaz.
La inteligencia lingüística no solo hace referencia a la habilidad para la comunicación oral, sino a otras formas de comunicarse como la escritura, la gestualidad, etc.
Quienes mejor dominan esta capacidad de comunicar tienen una inteligencia lingüística superior.
Se expresa con una destreza para solucionar problemas abstractos que pueden estar referidos a la matemática, la lógica o la geometría. También se manifiesta con una habilidad para encontrar patrones numéricos.
Los científicos y las profesiones u oficios que requieran una alta capacidad para resolver problemas numéricos suelen tener este perfil.
Es la capacidad de crear imágenes mentales y proyectarlas en la realidad, bien sea mediante bocetos, maquetas, etc. También tiene que ver con un sentido de la orientación en el espacio.
Los arquitectos, diseñadores gráficos, dibujantes, paisajistas son profesionales que podrían encajar en este perfil.
La música es un arte universal. Todas las culturas tienen algún tipo de música, más o menos elaborada, lo cual lleva a Gardner y sus colaboradores a entender que existe una inteligencia musical latente en todas las personas.
Algunas zonas del cerebro ejecutan funciones vinculadas con la interpretación y composición de música. Como cualquier otro tipo de inteligencia, puede entrenarse y perfeccionarse.
No hace falta decir que los más aventajados en esta clase de inteligencia son aquellos capaces de tocar instrumentos, leer y componer piezas musicales con facilidad.
Es la habilidad para el movimiento consciente, es decir, para el uso eficiente del cuerpo en áreas que así lo requieran. Esto implica la coordinación ojo-mano, el sentido del equilibrio, la rapidez y la flexibilidad.
Los bailarines, gimnastas y deportistas tienen este tipo de inteligencia muy desarrollada.
- Inteligencia intrapersonal
Es la habilidad del individuo para conocerse a sí mismo y, en función de eso, desarrollar sus potencialidades. Esto implica el reconocimiento de las emociones y de la búsqueda de soluciones eficientes en función de aquello que se siente.
Una persona con un profundo autoconocimiento tiene mayores capacidades de afrontar los retos de la vida y de evaluar los problemas y oportunidades de una forma más objetiva.
- Inteligencia interpersonal
Se refiere a la capacidad para relacionarse con el otro de manera eficiente y saludable, identificando las necesidades de otras personas y siendo empático ante ellas.
Es el perfil por excelencia de los terapeutas, voluntarios y profesores.
Es la destreza de algunas personas para establecer nexos o relaciones entre elementos de la naturaleza que pertenecen al mismo grupo. Tienen una marcada afinidad por la naturaleza, por la observación de plantas o animales y por su conservación.
Los biólogos y en general, las personas interesadas por la naturaleza tienen este tipo de inteligencia.
Los 6 sombreros
La técnica de los seis sombreros para pensar de Edward de Bono sigue siempre la misma pauta, la misma estrategia. No obstante, por muy simple que nos pueda parecer a simple vista esta dinámica, no deja de tener un impacto muy positivo en nuestro cerebro, puesto que lo que estamos llevando a cabo es un “entrenamiento” en toda regla para que aprender a pensar mejor.
Un aspecto que de Bono nos sugiere en su libro de los “6 sombreros” es que algo tan simple como ponerse un sombrero en la cabeza constituye en muchos casos un acto deliberado.
Cada sombrero representa una forma de pensar:
Blanco: Información objetiva y datos.
Rojo: Emociones y sentimientos.
Negro: Crítica y evaluación.
Amarillo: Positivismo y beneficios.
Verde: Creatividad y nuevas ideas.
Azul: Control y organización del proceso.